© Lucía Cayetana Psicología
Terapia para niños
Un espacio seguro y adaptado a su edad donde, a través del juego y los cuentos, pueda entender lo que le ocurre y sentirse mejor.
Da el primer paso hacia su bienestar
Si sientes que algo no va bien, puedes solicitar una cita y valorar qué está ocurriendo. Trabajaremos tanto con el niño como con vosotros para entender la situación y cómo ayudarle.
Da el primer paso
No se trata de “arreglar” nada, sino de entender qué le pasa
Pedir ayuda no significa que haya algo mal en vuestro hijo ni que hayáis hecho algo mal como padres. Muchas veces simplemente no se tienen las herramientas adecuadas para gestionar lo que está ocurriendo.
En consulta trabajamos para entender qué hay detrás de esas conductas, acompañarle desde su lenguaje y ayudaros también a vosotros a tomar decisiones con más seguridad.
Entender lo que le pasa
Muchas veces no es solo lo que ocurre, sino cómo lo está viviendo
Detrás de muchas conductas hay emociones que el niño no sabe identificar ni expresar. Puede que esté asustado, desbordado o que no entienda lo que siente.
A través del juego, la escucha y actividades adaptadas a su edad, trabajamos para que pueda comprenderse mejor, sentirse más seguro y enfrentarse a las situaciones con más confianza. Esto no solo le ayuda a él, también os da a vosotros herramientas para acompañarle de forma más consistente.
En qué puedo ayudarte
Cada niño vive las dificultades de forma diferente, pero hay situaciones que suelen repetirse.
Trabajamos para entender qué hay detrás y acompañarle de forma adaptada a su edad.
Momentos en los que se desborda, se enfada mucho o reacciona sin poder controlarse.
Llanto, miedo o rechazo al ir al colegio o quedarse en actividades sin vosotros.
Temores como la oscuridad, dormir solo o situaciones que evita porque le generan angustia.
Le cuesta centrarse en tareas, se distrae con facilidad o abandona rápido lo que empieza.
Preocupación, nerviosismo o malestar que no sabe explicar, pero que afecta a su día a día.
Bajada de rendimiento, bloqueo al estudiar o rechazo hacia el entorno escolar.
Problemas para relacionarse, conflictos frecuentes o dificultad para entender a los demás.
Situaciones en las que todo se acumula y no sabe cómo expresar lo que le está pasando.
Le cuesta enfrentarse a situaciones nuevas o se siente poco capaz en comparación con otros.
Resolvemos algunas dudas habituales
Es normal tener preguntas antes de dar el paso. Aquí tienes algunas de las más habituales para que puedas acudir con tu hijo con total tranquilidad.
Cuando notas cambios en su comportamiento, dificultades emocionales o situaciones que no sabes cómo gestionar, es buen momento para consultar.
Si hay malestar frecuente, problemas en casa o en el colegio, o situaciones que se repiten sin mejorar, puede ser recomendable valorarlo.
Se adapta a la edad del niño, combinando juego, actividades y momentos de conversación para entender lo que le ocurre.
Sí, es fundamental. Muchas veces el trabajo incluye pautas y orientación para acompañar mejor al niño en casa.
Aproximadamente 45 minutos, aunque en ocasiones se alarga para incluir feedback con los padres.
Depende de cada caso, aunque suelen ser procesos semanales que se adaptan a la evolución del niño.
Acompañarle ahora puede marcar la diferencia
No tienes que esperar a que vaya a más para empezar a ayudarle.